Cuentos navideños

Los alumnos de 6º de Primaria hemos realizado unos cuentos relacionados con la Navidad en la asignatura de Lengua.

La Navidad es una época para pasarlo bien con todos nuestros familiares, con amigos y más.También hay que disfrutar de todo lo que se pueda y mucho más.

Esperemos que os gusten nuestras historias y Feliz Navidad a todos.

Marta Alcalde Serrano: “Cuento de Navidad”

Érase una vez una madre que tenía cuatro hijas llamadas: Ana, Julia, África y Saray.

La mayor era Ana y ella creía que los reyes magos no existían. Julia, África y Saray decían que los reyes magos existían. Un día Ana les contó a sus hermanas que los reyes magos no existían y se enfadaron con ella. Las tres hermanas se fueron con la madre porque no tenían padre, había muerto en un accidente.

Las hermanas gritaron: “¡Mamá, mamá! ¿Cuándo van a venir los reyes magos?”

Su madre contestó:

– Muy pronto pero hay que cenar rápido e irse a la cama porque los reyes magos no vienen si los niños están despiertos.

La madre no tenía dinero para comprar regalos porque era muy pobre pero su hija Ana tenía ahorros y fue a comprarlos. Cuando se fueron a dormir Ana y su mamá colocaron todos los regalos debajo del árbol de Navidad y chuches en los calcetines de las niñas. Ana había trabajado mucho para ahorrar ese dinero y comprar los regalos.

 

Alejandro Beltrán Caballero: “Mari y sus aventuras”

Había una vez una niña llamada María la cual era bajita, morena, y ojos verdes, pero esa niña vivía en un orfanato donde era muy feliz; porque allí tenía muchos amigos. Todos los años el orfanato organizaba una excursión a la plaza mayor donde todo el orfanato tenía que ir obligatoriamente. María, Juan, Samanta y Vanessa estaban muy ilusionados por ver a Papá Noel pero su amigo Nicolás no, porque no creía en él. Sus amigos intentaron convencerle y él accedió. Entonces Nicolás dijo: “Bueno chicos vamos a ver a Santa Claus en el Orient Expres”. El día siguiente se subieron en el Orient Expres a las 9:15H. Los niños muy entusiasmados se pusieron a cantar villancicos y todo el tren empezó a animar a Nicolás. Nicolás para seguir el rollo empezó también a cantar y animar a todo el mundo. Cuando empezaron a llegar a la plaza Mayor todo el mundo creía que empezaban a escuchar campanas. Nicolás no, y los amigos empezaron a decir que si no las escuchaba y Nicolás respondió que no. Entonces los amigos siguieron el sonido, cuando ya lo tenían cerca se dieron cuenta que era ¡Papá Noel! Entonces se escondieron en el trineo. Estaban muy ilusionados porque estaban al lado de Papá Noel. Al rato se dio cuenta que había unos niños en el trineo entonces dijo: “¿Qué hacéis aquí?” María dijo que no creía en él. Entonces Papá Noel le hizo una muestra que fue, que cuando llegasen al orfanato se encontrarían con lo que más desearan y así fue. Desde entonces creía en Papá Noel.

 

Marta Callealta González: “Pepe y la Navidad”

Hola me llamo Pepe soy un duende muy travieso y no me gusta la Navidad.

Petuzo- Hola Pepe, solo queda dos días para Navidad.

Pepe- Buagg, odio la Navidad ya lo sabes.

Yuly- ¡Si la Navidad es preciosa hay regalos, luces, dulces y sobre todo, el espíritu navideño!

Pepe- ¡Parad no puedo oír más! ¡Ya estoy harto de tanta Navidad! (sale corriendo y se encierra en su cuarto).

Narrador- Cuando salió para comer le dijo a su amiga Futaly: Tengo un regalo para ti. Y de repente salió una serpiente saltarina enorme que asustó a su amiga.

Futaly- ¡Ahhh qué susto! No me vuelvas a hacer eso, Pepe.

Pepe- Eso es la Navidad divertida, jajajaja.

Yuly- Que sepas Pepe que la Navidades son divertidas cantando villancicos, abriendo regalos y compartiendo cosas con los demás, pero hay algo más que eso.

Pepe- ¿Entonces qué es, hacer bromas? Porque entonces me encantará la Navidad.

Petuzo- No, no es eso, piensa un poco más.

Pepe- ¿Entonces qué es?

Futaly- No te lo voy a decir, lo tendrás que descubrir por ti mismo.

Narrador- Entonces el duendecillo Pepe dijo: Puagg qué tontería descubrir ni descubrir, sabré yo lo que es la Navidad.

Pepe fue a dar un paseo por el bosque y se encontró a un conejito atrapado en un cepo y le ayudó a escapar del cepo. El conejo en agradecimiento lo invito a cenar a su casa.

Cuando terminaron de cenar el conejo Paco le dijo: Ha sido el mejor regalo de Navidad que me han hecho, salvarme la vida para poder estar con mi familia celebrando la Navidad.

Pepe- ¿Eso es un regalo?

Conejo Paco- Es el mejor el poder estar con la familia.

Pepe- Adiós hasta otro día Paco.

Narrador- Cuando Pepe llegó a su casa pensó ¡Que tontería la Navidad aunque un poco sí que me empieza a gustar!

Al día siguiente Pepe fue al parque con Futaly, Petuzo y Yuly.

Futaly- ¿Ya sabes en que consiste el espíritu navideño?

Pepe- Creo que sí, pero no estoy seguro.

Petuzo- ¿No sabes en qué consiste?

Yuly- Piensa un poco en lo que te ha pasado estos días y lo entenderás.

Pepe- Bueno en realidad sé que consiste en ayudar, compartir y ser feliz con tu familia y amigos. Aunque ahora sí que me gusta la Navidad y por supuesto también los regalos jajaja.

Y creo que esta va a ser mi mejor “NAVIDAD”

FIN.

 

Yaslin Candón Rangel: “Marta y sus fantasías” 

Hoy día 5 de enero, es un día muy especial porque esta tarde voy a ver la cabalgata de los reyes magos. Lo primero que hice al levantarme fue ir al cuarto de baño para  lavarme la cara y ya estaba pensando en lo que me hacía más ilusión como regalo de reyes: la serpiente de maíz. Fui a mi habitación para vestirme y comenzar el día a tope.

No podía contener los nervios por la tarde de cabalgata y poder coger muchos caramelos. Por cierto, no os he hablado de mi hermano, José Antonio Pintado.

Es rubio, tienes los ojos verdes y es bajo. Antes tenía un flequillo y tenía las puntas azules. Él también está muy nervioso y contento porque quiere recibir la Play 4.

Para mí ese regalo es una chorrada.

DESPUÉS DE LAS 5:30p.m.

Marta- Papá, mamá, papá, mamá,  vamos que ya es tarde quiero coger muchos caramelos con mi hermano.

Papa- venga que sí. Ya vamos.

Cuando llegué a mi casa tenía una bolsa llena de caramelos con mi hermano. Lo primero que hice fue ducharme y poner de comer a los camellos y a los  reyes magos. A los camellos les puse agua y zanahorias y a los reyes les puse leche y galletas con chispitas de chocolate.

Me fui a dormir con mi hermano y no me dormí por lo menos hasta las dos de la mañana.

Marta- Bien, bien.

Marta- Papá, mamá, vamos a ver los regalos que nos han traído los reyes magos.

Marta- Sí me han traído la serpiente de goma pero no la que yo pedí, me han traído una pitón.

Era también muy bonita la verdad, a mi hermano le trajeron la Play 4 con el juego Minecraft. En casa de nuestros abuelos nos dejaron un móvil y a mi hermano un juego para el fútbol.

En casa de nuestros tíos a mí me regalaron un camaleón y a mi hermano una caja de figuritas de Lego para montar una nave espacial. Luego de que viésemos todos los regalos fuimos otra vez a casa de mi abuela para comernos un roscón.

Es el día favorito mío del año porque estoy con mi familia y abro regalos.

Después fuimos a un bar a almorzar y a celebrarlo con unos villancicos de Navidad, fue un día genial y ojalá fueran así muchos más.

 

Laura Canosa Aragón: “De viaje a Disney World”

Hola, no me he presentado. Soy Laura y tengo 11 años. Me voy de vacaciones con mis 5 hermanas: Valentina es mi hermana pequeña, solo tiene 6 años, mi segunda hermana se llama María y tiene 8 años, la tercera se llama Julia tiene 14 años, la cuarta se llama Sofía y tiene 15 años y la quinta hermana se llama Lucre y tiene 16 años.

Por Navidades le hemos dicho a nuestros padres que nos gustaría ir a América a DISNEY WORLD. Nuestros padres nos han dicho que sí pero tenemos que ir con nuestra tía Ana y con nuestro primo Carlos.

Nos montamos en el avión y tardamos en llegar 9 horas. Allí llegamos a las 10 de la mañana y cuando cogimos el taxi todo New York estaba decorado con árboles, regalos, luces de Navidad y muchos carteles anunciando las actividades que todo el mundo puede realizar.

Cuando llegamos a casa de nuestra tía nos fuimos directamente a buscar un tren para no llegar tarde a DISNEY WORLD. Cuando llegamos entramos en el hotel y vinieron dos encargados para llevarnos a la habitación y para recoger las llaves.

Estaba todo muy chulo, había arboles con mucha decoración, todos los encargados estaban disfrazados y habían hecho nuevas atracciones para Navidad.

Cuando dejamos los equipajes en la habitación nos fuimos al parque y nos preguntaron dónde nos dirigíamos. Nosotros le dijimos que no lo sabíamos.

Valentina dijo que podríamos ir a comprar regalos y después dárnoslos a cada uno o poder montarnos en las atracciones.

Yo dije que primero nos podemos montar en las atracciones.

Nos montamos en diez atracciones. La que más nos gusto fue el boomerang porque era muy chulo y recorríamos todo el parque.

Fuimos a comprar los regalos para cada uno. Yo le compré a Sofía un peluche de Navidad y todos los demás  le regalaron a cada uno algo diferente porque estábamos jugando al amigo invisible.

Al día siguiente fuimos a la otra parte del parque para hacernos fotos con los personajes Disney. Vimos a los Descendientes 2 en persona y fuimos a hacernos fotos  y que nos firmaran autógrafos.

María dijo: ¡Qué guay lo que hemos hecho!

Yo dije sí, no ha estado mal pero solo nos queda un día para irnos a casa.

Nos gustó tanto que nos dio mucha pena volver a casa.

 

María Caro González: “¡Nos han robado!”

Érase una vez en una casa, el día antes de Navidad había una familia feliz compuesta por: Miguel que es el padre, Julia que es la madre y sus cuatro hijas: Marta, Ana y las gemelas Inma y María.

Inma: mañana vienes nuestros primos: Alex y Javier.

Marta: ¡Qué emoción, hace mucho que no los vemos!

Ana: Hace como 3 años que no los vemos.

Esa noche todos estaban muy contentos y decidieron prepararles una fiesta sorpresa, estuvieron toda la noche preparándola, pero…

Miguel: ¡Oh, no!

Ana: ¿¡Qué ha pasado aquí!?

María e Inma:(gritan)¡ Ahhh nuestros peluches han desaparecido, no puede ser!

(Suena el timbre)

Inma y María: ¡Nos han robado!

(Abren la puerta)

Alex y Javier: ¡Hola familia! ¿Qué ha pasado aquí?

Inma: Nos han robado y estamos muy asustadas.

(2 minutos más tarde)

María: ¡Ánimo! Seguro que de aquí hasta la cena tenemos tiempo de recoger.

Todos se pusieron manos a la obra y antes de la fiesta lo terminaron.

María: ¡Mmmm, qué rica la comida!

Todos: Ja, ja, ja, ja, ja, tienes toda la razón.

 

Marco Catalán Mejías: “Cuento de Navidad”

Érase una vez un día vino Papá Noel y trajo todos los regalos de la familia y un niño llamado Juan José. Estaba muy contento porque había recibido sus regalos y luego cuando vio sus regalos los abrió. Al medio día fue a casa de su abuela y su abuelo que se llamaban: Manuela y Manuel.

Por la noche fue a casa de su otra abuela y abuelo: María y Antonio y fueron a cenar toda la familia pollo con patatas fritas, turrón, bombones…

Y por la mañana, cuando el padre de Juan José se fue a comprar churros para desayunar.

Cuando desayunaron se fueron a abrir los regalos en casa de su abuela y abuelo y abrieron los regalos en casa de su abuela.

 

Antonio Cornejo Jiménez: “Cuento de Navidad”

Estábamos esperando todos en la estación. Entre la multitud, se escuchó un chirrido, como si algo hubiese frenado. Ahí estaban, mis dos primos pequeños. Uno se llamaba Hugo, aún lo recuerdo. Y la otra era una niña, aunque no recuerdo su nombre… ¡Ah, sí! ¡Se llamaba África! Ay, qué recuerdos… Mi padre se llamaba Guillermo, mi madre, Mari, mi hermano Arturo, y mi abuelo, Don Francisco. Mi abuelo falleció, aunque yo todavía no había sido traído al mundo. Para que me entendáis, que yo no había nacido aún. ¡Se me olvidaba! Me llamo Óscar, y es muy gracioso, porque mi kétchup preferido es el de la marca ‘Oscar Mayer’.

Yo: ¡Hugo, África! ¡Venid, tengo un regalo preparado!

Hugo: ¿Dónde? ¡Porfa, dámelo!

África: ¡Hugo, impaciente, espérate a que lo traiga, hombre!

Arturo: ¿Cuántos años tienes ya?

Hugo y África: ¡Cuatro y medio! (Enseñando los deditos)

Guillermo: Uy, qué mayorcitos…

África: Sí, yo ya hago mi cama solita.

Mari: Ay, qué alegría de veros, estáis igual de guapos que al nacer…

Óscar: ¡Mirad, aquí traigo el regalo!

Óscar abrió la mano, y en ella… nada.

África: ¡Malo, me has mentido!

Óscar: A ver si me entendéis, mi regalo es apoyaros durante el resto de vuestras vidas, y siempre voy a estar ahí para ayudaros.

Óscar: Venid, dadme un abracito… ¡Que es broma! ¡Aquí tenéis, un regalín!

Óscar les regalo su juguete favorito, un trenecito de Fisher-Price, y les encantó.

-¡Gracias primito! Dijeron África y Hugo, muy pero que muy felices.

Luego, fueron a casa, todos juntos, para merendar.

Se sentaron frente a la chimenea, ya que hacía mucho frío. Los mayores tomaron café, y los pequeños, batidos y zumos.

Al final, África y Hugo tuvieron que volver a casa, y todos lloraban de alegría,  incluyendo a Óscar.

¿FIN?

 

Daniel Delgado González: “Una gran noche de Navidad”

Érase una vez una niña llamada Cristina era delgada, rubia y alta tenía un espíritu aventurero y  mucho humor. Vivía en la calle la Constitución cual era poco conocida.

El día de Nochebuena estuvo cenando con sus abuelos, sus tíos, sus primos, estaba muy nerviosa porque venía Papá Noel. Ella le había pedido varias cosas como unas Nancys que las quería desde que salieron a la venta. Comieron pavo que era la comida favorita de ella y de su familia. Al día siguiente se despertó y se puso a buscar los regalos pero no encontraba nada, pensaba que Papá Noel se había olvidado de ella. Pero no se había dado cuenta que le faltaba repartir un regalo, Papá Noel se dio cuenta a mitad de su trayecto y se volvió, se dirigió a casa de la chica, entró por la chimenea y resultó que estaban todos despiertos y le pillaron, Cristina se llevó una sorpresa. Él no se intimidó y hablo con ellos:

Cristina: ¿Cómo puedes repartir todos los regalos en una noche?

Papá Noel: Haciendo un trabajo duro.

Cristina: ¿Has venido con tus renos?

Papá Noel: Hombre pues claro, están fuera.

Cristina: ¿Me los puedes enseñar?

Papá Noel: Sí, te acompaño.

Los renos eran muy bonitos, marrones y espectaculares, podían volar en resumen eran el animal perfecto.

Cristina: ¿Te quieres quedar a comer?

Papá Noel: Por supuesto.

Todos: ¡Bien!

Papá Noel: Que no se te olvide, aquí tienes tus regalos.

Cristina: ¡Muchas gracias!

Después de comer se marchó al Polo Norte feliz y satisfecho del trabajo que había hecho.

 

Francisco Javier Delgado Jiménez: “La primera Navidad de Jesús”

Érase una vez en Belén una pequeña familia decidió celebrar la Navidad en honor a su primer hijo al que le llamaron Jesús que nació en Jerusalén el 25 de diciembre de 1990.

Jesús con el tiempo fue creciendo hasta que tuvo 2 años. Volvió la Navidad, los reyes de Oriente estaban muy contentos del cumpleaños de Jesús.

María: Qué bueno que haya llegado la Navidad Jesús. ¿Tienes ganas de que vengan los Reyes de Oriente?

Jesús: ¡Sí!

José: Nunca lo había visto tan contento María.

María: Ni yo.

Un día antes de la noche de los reyes de Oriente, la cabalgata pasó por el belén de José, María y Jesús y Jesús cuando vio la cabalgata les pidió a sus padres que le acercaran a la cabalgata de los reyes de Oriente.

María y José: vale Jesús te acercaremos y después tienes que irte a la cama que los reyes de Oriente vienen esta noche y pondremos el árbol donde te dejarán los regalos con un montón de adornos navideños y brillarán un montón para que los reyes cuando vengan sepan dónde tienen que dejarlos y te los dejen bajo el árbol.

María: Y a los reyes les dejaremos un vaso de leche a cada uno y a los camellos una zanahoria a cada uno.

(Esa  noche)

Los reyes de Oriente llegaron al belén, bebieron su leche y sus camellos comieron un poco. De tanto volar deben estar hambrientos.

Hasta que Gaspar dice…

Gaspar: A trabajar tenemos mucho que repartir.

María aviso unas cuantas veces a José pero este ni se entera.

Jesús se despertó, salieron y abrieron los regalos con muchos nerviosismo.

Y Jesús pudo celebrar una buena Navidad. FIN

 

Antonio Díaz Arias: “Un sueño navideño”

Érase una vez un niño que estaba impaciente por la Navidad.

Cuando llegó la Navidad el niño quería ver a Papá Noel pero no pudo aguantar despierto, Papá Noel se equivocó  y al coger el regalo estaba tan cansado que cogió al niño y al regalo creyendo que era un ayudante.

Cuando el niño despertó estaba en la gran casa de Papá Noel. Allí vio muchas camas en las cuales dormían muchos ayudantes de él.

El niño preguntó: ¿Dónde estoy?

Ayudante: Estás en la casa de Papá y Mamá Noel.

El niño pudo ver qué es lo que se hace allí y cómo se formaban los juguetes. Primero cómo se formaba una caja con cartón, después cómo se hacía una rueda, después cómo se pintaban los juguetes, cómo se ponían las ruedas para un cochecito rojo que después de hacerlo, se metía en la caja de cartón con un plástico transparente para ver el juguete que era. Claro está que los elfos se llevaban todo el año haciendo juguetes para los millones de niños.

Entonces el niño dijo: ¿Nunca tenéis vacaciones?

El elfo se echó a reír y dijo: Pues claro que tenemos vacaciones.

Nosotros vamos a Finlandia una vez al mes porque dice Papá Noel que trabajamos tan bien y tan rápido que nos da tiempo a tomarnos unas vacaciones allí, de tres días. Bueno sabes ya que Papá Noel te ha traído, así que puedes trabajar e irte de vacaciones con nosotros.

Niño: Pero es que no me quiero quedar aquí para siempre, yo quiero irme con mis amigos y mi familia.

No puedes irte porque ya has visto muchos secretos y has conseguido ver a Papá Noel, su casa y los ayudantes que fabrican los juguetes.

El niño pensó qué hacer para escapar y  lo mejor era buscar una salida para irse de la casa y del Polo Norte.

El niño encontró un trineo y como no sabía cómo era, se montó encima de un reno,  Rodolfo, el guía con nariz roja que sabía dónde estaba cada sitio, pero el niño no sabía conducirlo y con el frío que hacía allí se cayó y en cuanto se iba a chocar se despertó. En seguida supo que todo había sido un sueño.

 

Daniel Elena Guerra: “Cuento de Navidad”

¡Bien ya son las vacaciones de Navidad! Decían Antonio y Ana  a sus padres.

Sí hijo, pero me temo que este invierno no podremos pasar juntos las vacaciones debido a que vuestra madre y yo tendremos que viajar al norte de Reino Unido por temas de trabajo.

¿Entonces con quién nos quedaremos?

Creo que le voy a preguntar al tío Pedro, tiene una hija de vuestra edad y creo que nunca la habéis visto.

Es verdad, la última vez que los vimos la prima estaba mala y se quedó con tía Juana en su casa.

Voy a telefonearle, a ver qué dice.

Dos minutos después:

Chicos, el tío ha dicho que sí.

¡Qué bien! ¿Cuándo nos vamos?

Os vais mañana a las 11.

La mañana siguiente: ¡Chicos! Ya es la hora.

¡Qué guay!

El camino se hizo para los chicos muy largo, pararon para comer y por fin: Mirad allí se ve una casa como la que nos dijo el tío que había al lado de la suya.

Sí mirad, allí está el tío.

¡Hola!

¡Hola tito!

Pasad, pasad.

¡Qué bonito!

Estaba todo decorado con guirnaldas, bolas de Navidad y la verdad, es que se notaba un espíritu navideño y a los niños les encantaba.

Vuestra prima Jorgina está arriba aunque, por favor llamadla Jorge, siempre quiso ser un chico y cuando la llamas Jorgina se pone como una fierecilla.

Vale, lo haremos.

Los niños subieron y hablaron con su prima, ella dijo que iban a ser las mejores Navidades de su vida.

Y así fue, los niños fueron de viaje a villa Kirrin un pueblo cercano donde pasaron el resto de las vacaciones; todo estaba muy bien decorado, excepto las habitaciones que fueron ellos mismos los que las decoraron.

Además, justo el día que llegaron era el día de la cabalgata de reyes.

Vamos a salir en media hora, ir todos a ducharos.

Cuando se ducharon y se vistieron, fueron a la cabalgata y lo pasaron muy bien.

Esta noche nadie pudo dormirse, todos estaban muy entusiasmados hasta que al final conciliaron el sueño.

A la mañana siguiente todo estaba lleno de regalos y los abrieron muy entusiasmados.

Les habían regalado muñecos y muñecas y muchas más cosas.

 

Inmaculada Flores Arellano: “Un perro de Navidad”

Hola yo soy Jackson, tengo diez años y vivo en Buenos Aires, aunque ahora estoy viviendo las Navidades con mis abuelos.

Mis abuelos María y Antonio me preguntan qué quería para Navidades este año, y yo le contesté que solamente quería un perro.

Mi abuelo me dijo: Jackson creo que no podrás tener ese perro para navidad porque dentro de nada te irás para Orlanda.

Yo le dije: pero abuelo, todavía falta para irme para allá. Y él me dijo tengo malas noticias que darte tu madre vendrá el lunes a recogerte para irte a Orlanda.

Le contesté: ¡Pero abuelo!

Al siguiente día: mi abuelo me dio una noticia increíble, ya que yo quería un perro para Navidades.

Me dio esa noticia y era que Dason el vecino de al lado estaba de nuevo en la cárcel y que nos dejó en manos del perro y yo le dije: abuelo, ¿es ese perro que ladra todas las mañanas al autobús del cole?

-Sí hijo, es ese.

Por la tarde me dijo: Bueno puedes salir, el perro está en la furgoneta. Cuando salí estaba allí, se bajó del coche y me enamoré de él.

-Abuelo, ¿cómo se llama?

-Bueno todavía no tiene nombre así que, ya se lo puedes elegir.

-Sabes abuelo, se llamará Time (Tiempo).

Jugué todo el día con él perro, mi abuelo me llamó y me contó que el vuelo se adelantó y que mi madre vendría mañana.

Yo no me lo creía, pero me tuve que despedir pronto.

Jackson se fue a Orlanda y sus abuelos lo visitaron por Navidad después de irse y le regalaron al perro de sus sueños, Time.

 

Ana González Sánchez: “Un cuento REAL”

Hola me llamo Ana y tengo 11 años. Ahora os voy a contar una historia que me va a pasar pero primero os tengo que presentar a los personajes: el rey es mi tío Fernando, mi primo Andrés es el paje, mi otro primo que se llama Fernando es el otro paje y el último paje es mi tío Andrés. Ellos cuatro van a salir en la cabalgata de los “Reyes Magos”.

Ahora voy a empezar con la historia.

El día 7 de noviembre recibió una llamada mi madre, que era mi tío Fernando y mi madre le dijo qué te pasa y le dijo que iba a salir de rey.

En la cabalgata de los reyes magos el día 5 de enero de 2018. Y mi madre le dijo ¡Ah, sí! Pues me alegro un montón le dijo mi madre. Al cabo de unos días nos llamó pero por un grupo de la familia para decirle que quién quería salir de paje acompañando a él.

Primo Fernando: Yo quiero salir.

Primo Andrés: Sí, pero yo también.

Primo Fernando: Ja, ja, ja, tú no.

Tito Fernando: Podéis salir los dos

Tito Andrés: Pero yo también quiero salir.

Tito Fernando: No os preocupéis, podéis salir los tres.

Primo Fernando: Bien.

Primo Andrés: ¡Qué guay!

Tito Andrés: Bieeeen. ¡Qué chulo!

Tito Fernando: Entonces salís los tres.

Dicen todos: ¡SÍ!

Entonces el día 5 de enero era el día de la cabalgata de los reyes magos. Mi tío Fernando  era el rey y tenía que estar  en el “Teatro Principal” a las 7:30 a.m., a las 9:00 de la mañana se tenía que montar en el autobús que lo llevaba hasta el hospital para darles sorpresas a los niños y a las personas con regalos.

Eran las 4:30 p.m. y mi tío se tenía que montar en el helicóptero para dar una vuelta por todo Puerto Real y a las 5:30 p.m. se bajó del helicóptero para montarse en la carroza donde lo esperaban los pajes y se hartaron de tirar caramelos y se lo pasaron genial.

¡Feliz Navidad!

 

Jonathan Guerrero Cuenca: “La Navidad y el muñeco de nieve”

Érase una vez en un día de Navidad estaba previsto que iba a ser especial porque la Osa Mayor iba a estar más cerca de la Tierra.

Los niños llamados Iban, Eduar, Sebastián, Alberto y José Miguel iban a mirar las estrellas. Pero esos niños no sabían que esa noche estaría en el firmamento la Osa Mayor y después iban a haber una fiesta de cumpleaños que era de Sebastián,  con piñata, globos de agua, juegos de recreativos y hacer muñecos de nieve.

Cuando ellos estaban en la casa de pronto cayó un rayo en lo alto de un muñeco de nieve.

Él no sabía dónde estaba y quería estar con su familia en el Polo Norte. De pronto salió el niño de la fiesta y dijo: deseo tener un amigo con el que compartir mis  penas, y de pronto salió un muñeco de nieve… ¡Yo seré tu amigo! Pero en cambio tú me llevaras al Polo Norte después (el niño exclamo) ¡Yo no puedo hacer eso! Porque estamos en la otra punta del mundo.

 

Julia Ortiz Bocanegra: ” Una Navidad en el María Auxiliadora”

Día 1

Hola, soy Julia, de 6º del colegio Mª Auxiliadora. Soy alumna en una clase de 26 alumnos: 10 niñas y 15 niños. Nuestra tutora es Mari Márquez y con ella nos lo pasamos muy bien cuando hace bromitas tontas.

Pero, ¿sabéis que? Entre las niñas, hay una que no he contado, por eso al sumar niños y niñas no os ha dado 26. Y no la he contado no porque no me caiga bien, no. Es porque la pobre es especial en el mal sentido: tiene cáncer. La noticia nos vino muy mal, porque es muy amiga nuestra. Y además nos enteramos a 10 de diciembre, casi en Navidad. ¡Jo!

Día 2

Estamos decorando la clase con muchas bolas de colores, guirnaldas, un árbol con estrellas de cartulina que hemos hecho en plástica. ¡Es precioso! Además, hemos decorado unas pequeñas cajas con nuestros nombres para dejar ahí el regalo del amigo invisible, ¡será genial! Yo tengo que darle el regalo a Rocío, que es la niña tan especial que os digo. Y se me ha ocurrido una cosa para su regalo. Se lo dije a todos mis amigos y esto fue lo que paso:

María se acercó a la profesora y le dijo lo siguiente: Oye, Mari, ¿puedes decirle a Rocío que vaya abajo a hacer algo absurdo en lo que se tarde mucho tiempo, por favor? Es que Julia ha tenido una idea muy interesante de la que ella no se puede enterar, porque si se entera no será tan especial.

-Bueno, de acuerdo, pero siéntate, anda- dijo Mari.-A ver…mmm… ¡Rocío! Ve abajo y tráeme 200 folios contados, por favor.

-Sí, seño, pero tardaré lo suyo.

Cuando la chica se fue, se lo contamos a Mari.

Sergio: Profe, como ya sabemos, pronto haremos el amigo invisible y Julia ha tenido una idea alternativa.

Laura: Como Rocío tiene que hacerse una operación por el cáncer, ninguno regalará a nadie en el amigo invisible y todos pondremos de 20 euros para arriba…

Daniel. E: Y lo que quede hasta 900 euros de la operación lo pagaremos con venta de productos que nosotros hagamos y vendamos.

Mari: Muy buena idea, Julia.

Todos los niños: ¡Sí, será genial!

Día del 4 al 20

En estos días preparamos todo y fuimos trayendo el dinero.

Día 22

Estamos muy nerviosos por lo de Rocío, queremos ver su cara cuando le demos los 900 euros ahorrados .A las 12:30 pasó esto:

Rocío: Oye, Mari, ¿Cuándo haremos el amigo invisible?

Mari: Ahora mismo, y tu será la única en recibir.

Todos nos acercamos a ella y le dijimos o más bien le gritamos: ¡Feliz Navidad!

Le dimos el dinero y la razón de por qué se lo dimos, y ella se emocionó tanto que casi llora .Se hizo una foto con todos nosotros y nos dijo: ¡Gracias, yo también os deseo feliz Navidad!

Aunque, si no fuera Navidad todos estaríamos decididos a hacer lo mismo por ella.

FIN

 

José Antonio Pintado Ramos: “Una Navidad un poco desastrosa”

Érase una vez una familia a la que le gustaba mucho la Navidad. Esa familia es muy divertida y graciosa.

El padre contaba unos chistes muy buenos, la madre hacía unos bizcochos superbuenos y el niño era muy bueno con todo el mundo.

El padre se llamaba Antonio Cornejo, la madre es Ana González y el niño se llama Josan. Ellos viven en Puerto Real (Cádiz).

Josan.- (Muy contento) ¡Ya casi es Navidad!

Antonio C.- Lo sé, pero no te olvides de los estudios, vale chiquitín.

Josan.- (Desilusionado) Vaaale…

Ana.- (Entrando por la puerta) ¡Ya estoy aquí!

Josan y Antonio.- ¡Hooola!

Ana.- ¡La semana que viene es Navidad!

Josan.- ¡Por fin!

Antonio C.- Y ahora a comer.

UNA SEMANA DESPUÉS:

Josan.- ¡Ya es Navidad!

Todos estaban contentos y felices hasta que llego el día de iluminar el gran árbol:
Presentador.- ¡Y con todos vosotros, aquí está la iluminación del gran árbol! ¡¿Qué!?¡Alguien ha cortado los cables que hacen que se ilumine el árbol!

Villano.- ¡Jajaja! Ya no habrá nunca Navidad.

Josan.- Ni en broma, esto no quedará así.

Todos.- ¡Eso, eso!

El malo se tomó una pastilla rara, y empezó a ponerse grande.

Antonio C y Ana.- ¡Ahhh qué miedo!

Villano.- Y ahora toca destruir el árbol de Navidad.

Josan.- No te lo permitiré.

Villano.- ¿Ahh noooo? ¿Y qué piensas hacer entonces?

Josan.-Pues la verdad es que no sé, pero ya se me ocurrirá algo.

Y el villano destrozó el árbol en muchos pedacitos.

UNAS HORAS DESPUÉS.

Josan.- Mira papi y mami aquí dice que para hacer pequeño a esa cosa hay que no tenerle miedo.

Antonio C.- Pues manos a la obra.

Ana.- Hola monstruo, sabes una cosa, y es que no te tengo miedo.

Villano.- ¿¡Qué?! Estoy encogiendo.

Todos.- Eso eso, no te tenemos miedo.

Y el villano empezó a encoger hasta que se quedó enano.

Josan.- ¡Por fin!

UNOS DÍAS DESPUÉS

Josan, Ana y Antonio-. Navidad Navidad dulce Navidad la alegría de este día hay que celebrar HEY.

Josan.- Menos mal que al final pudimos derrotar a esa cosa.

Y al final todo el mundo pudo celebrar la navidad con PAZ y tranquilidad.

 

Roberto Salvador Bobocea: “Cuento de Navidad”

Érase una vez una familia que celebró una Navidad mágica. Los protagonistas de esta historia son:

Lisa, Julia, Ramón y Cristian.

Cristian: Papá, ¿vamos ya a poner el árbol?

Ramón: Vale hijo, ¡Lisa, Julia venid!

Lisa y Julia: ¡Un momento!

Ramón: Venga, vamos a montarnos en el coche.

Lisa: Hola, ya estamos aquí.

Julia: Venga Lisa móntate en el coche.

Lisa: Vale mamá.

(Media hora después)

Cristian: Ojalá me  trajeran una Xbox 360.

Julia: Bueno lo que os traigan os lo traerán.

Cristian: ¡Mamá, papá! ¡Papá Noel!

Julia: Uf. ¿Dónde?

Ramón: Yo creo que mañana tienes que dormir más.

Lisa: ¿A ver?

Cristian: Mira Lisa, díselo a mamá y a papá.

Julia: Venga, mira ya hemos llegado a casa.

(Por la mañana)

Ramón: ¡A por los regalos!

(Todos van corriendo para ver sus regalos)

Cristian: Yo tengo dos. Jaja…

 

Mario Sauco Manzano: “El pequeño elfo Rapín”

Hola, me llamo Zack, os voy a contar mi historia de Navidad:

Yo, Zack, qué puedo decir, soy un chico extrovertido, pero también tímido, saco buenas notas, lo normal, y, de apariencia, moreno, ojos castaños, resumiendo, normal.

Empezamos:

Érase una vez, en la Antártida, supuesto hogar de Papá Noel, había muchos, bastantes elfos, y, el mismo día de Nochebuena, nació Rapín, que, iba a tomar un aspecto importante en mi vida.

Nosotros, estábamos cenando con los familiares, con pavo y un árbol inmenso.

AL DÍA SIGUIENTE:

Zack.- ¡Mamá, papá! ¡Es Navidad! ¿¡Qué me habrá regalado Papá Noel?!

Zack abrió su regalo y… ¿Qué era eso? Era algo llamado ¿Rapín? Era una criatura extraña, con orejas puntiagudas y peludo, era como un bebé.

Rapín.-Hola, eh… ¿Quién eres tú?

Zack.-Eso mismo me pregunto yo.

Rapín.-Yo soy Rapín, un elfo… ¿Tú eres mi mamá?

Zack.- ¡¿Qué?! No, estabas en mi regalo.

Rapín.- ¿Regalo, qué es un regalo?

Rapín fue creciendo, un mes para ellos es como un año, tenía 5 años.

Rapín.- ¿Sabes que tengo poderes?

Zack.- Si, vamos, enseña.

De un chasquido de dedos, estaban en el Himalaya.

Zack.- ¡Qué frío!

Rapín.- ¿Quieres que cambie?

Zack.- Sí, por favor (titiritando).

De otro chasquido en un volcán.

Zack.- ¡Aaaah! ¡Qué calor!

Rapín.- ¡Pero aclárate!

Zack.- ¡Vamos a mi casa!

Volvieron a casa:

Zack y Rapín.- ¡Jajajajajajajaj!

Rapín siguió creciendo, era Nochebuena:

Zack.- Esta noche es especial, ya llevamos un año siendo amigos, buenas noches.

Rapín.- Buenas noches.

Llaman a Rapín por el elfovil, el móvil de los elfos:

Santa Claus.- ¡Hola Rapín! Sentimos haberte enviado por error a la casa de ese niño.

Rapín.- ¿Me enviasteis vosotros? Ya decía yo que no encajaba, ¿por qué me llamáis?

Santa Claus.- Para que vuelvas.

Rapín.- ¿Volver? (se quedó pensando).No quiero dejar a Zack, pero quiero estar con la gente de mi especie. Vale.

Santa Claus.- ¡Vete ya, corre!

Al día siguiente:

Zack.-(Se encontró un papel de Rapín) ¿Qué pone?

Nota: Deja que la Navidad fluya dentro de ti.

 

Estrella Sierra Muñoz: “Los fantasmas de las Navidades”

Había una vez un niño mal encarado que hacia travesuras, pintaba las paredes, no quería a su familia. Y llego un día que vinieron tres fantasmas que eran de las navidades pasadas, presente y futuro.

Navidades pasadas: ese fantasma le mostró su pasado y le mostró que no fuera tan malo y le mostró sus recuerdos más buenos de su vida.

Navidades del presente: le muestra las cosas que ahora hace mal para que se arrepienta y no lo haga más pero el niño ni se inmutaba.

Navidades futuras: el fantasma lo llevó al futuro para mostrarle que si seguía así iba a estar solo.

Lo que este cuento ha querido decir es que  no hay que  hacer cosas malas porque luego puede haber consecuencias, como que en el futuro te quedes solo.   

 

Miguel Ángel Soto González: “La sorpresa de Pablo”

Érase una vez en un pueblo muy frío cerca de las montañas, donde en invierno está siempre tan cubierto de nieve que apenas se ven los caminos y donde la gente vive del campo y de sus animales, con una pequeña escuela, donde estudiaban los pocos niños que había en el pueblo.

Allí vivía un niño muy pobre, su padre estaba enfermo desde hacía muchos años. Su madre solo tenía: una vaca, una cabra, unas gallinas y un pequeño huerto donde sembraba algunas hortalizas para poder comer. Vendían sus huevos y la leche que le daban sus animales para poder comer cosas que les hacía falta.

Los demás vecinos del pueblo tenían ovejas, hacían quesos y vendían las lanas en el pueblo de al lado.

Pablo que así se llamaba el niño, le ayudaba a su madre en el huerto, en la casa y con los animales después de salir del colegio y apenas tenía tiempo  para jugar, siempre tenía algo que hacer.

También era muy listo y le gustaba leer y estudiar, ayudaba a todos sus compañeros en las tareas y si no entendían algo, allí estaba él para explicárselo.

Todos los niños lo quería mucho pero se dieron cuenta de que Pablo siempre estaba triste.

Un día al salir de la clase les preguntaron a Pablo por qué estaba tan triste y qué podían hacer por él, pero Pablo les dijo que en estas fechas siempre se ponía triste, porque llegaba la Navidad y sus padres no tenían dinero para comprar regalos, ni siquiera tenían para poder tener una televisión como los demás niños, ni frigorífico, ni podía tener agua en casa, la cogían de un arroyo para poder beber y lavarse y se calentaban con fuego de la chimenea.

Los niños se quedaron de piedra, sabían que no tenían mucho dinero, pero no creyeron que la cosa estaba tan mal.

Entonces todos los niños se pusieron de acuerdo y hablaron con sus padres, se juntaron todos el pueblo y entre todos le pagaron para que tuvieran luz eléctrica y para que su padre que estaba enfermo viviera mejor, llegó el día de Navidad y le llevaron comida.

Pablo se puso muy contento y agradeció mucho lo que le hicieron sus vecinos y su mayor sorpresa fue cuando llegó el día de reyes y vio que en su casa había muchos juguetes  ¡sorpresa! ¿Qué es esto?

Cada niño le regaló a Pablo un juguete de sus propios regalos de reyes. Ese año fue el más feliz de su vida, gracias a sus amigos y la gente del pueblo, y desde ese día, cada año Pablo en Navidades agradece al pueblo todo lo que hicieron por él y su familia. Se pasea por el pueblo vestidos de Papá Noel cargado de caramelos y se los reparte a todos los niños del pueblo montado en un trineo fabricado por él y tirado por  su cabrita.

  

Sergio Tocino Alfaro: “Celia enamorada”

En una ciudad de Rusia llamada Caneva.

En esa ciudad había una niña llamada Celia era amable, simpática, sincera, y nunca dejaba nada a medias.

En la ciudad eran todos psicópatas y robaban muchísimo, menos una persona que no era como los demás. Se llamaba Juan.

Llegó la Navidad y a ella le empezó a gustar Juan porque era el más amable que había. Le veía por la calle y no se atrevía a saludar.

Un día se atrevió a decírselo así que le escribió una nota a su casa diciéndole que feliz Navidad y le dijo lo mucho que le quería.

Al cabo del tiempo seguía sin contestar y ella ya no sabía si había dicho que sí o no.

Juan lo había visto pero él estaba confuso no sabía cómo contestar.

Juan le dijo que sí que quería ser su novio.

Así que el día de Navidad abrieron los regalos juntos y… la verdad es que siempre se llevarán bien.

 

Javier Vela Martínez: “Los Reyes Magos y Javi”

Érase una vez un niño al que le fascinaba la Navidad que se llamaba Javi.

Un día él estaba haciendo la carta para los Reyes Magos. Siempre pedía cosas para el colegio, para jugar…

La madre le decía que todo lo que pedía a los reyes no se lo iban a traer y el niño se puso muy triste, porque él quería todo lo que había pedido.

Entonces la madre lo estaba consolando.

El niño, mientras, estaba pensando que algunas cosas que había pedido, no le hacían falta y que lo podía pedir por su cumple.

Lo que me haga mucha falta lo dejo en la lista de los reyes y le dijo la madre: “vale, hijo”.

Al día siguiente llego el día de la cabalgata de los Reyes Magos, Javi estaba todo emocionado.

Se puso a coger caramelos del suelo, además cuando terminó la cabalgata Javi no podía dormir porque ya el otro día llegaban los reyes.

Al día siguiente se despertaron muy rápido para ver los regalos toda la familia y estaban muy contentos.

Javi se puso a abrir regalos y empezó a jugar muy rápido.

 

 

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