Fin de semana de inmersión lingüística en granja escuela Buenavista

Los días 6, 7 y 8 de marzo, el alumnado de 3°, 4°, 5° y 6° de primaria viajaron a esta gran aventura durante un fin de semana entero.

Hicimos diferentes actividades: El primer día, nos alojamos en nuestras respectivas habitaciones y al terminar nos enseñaron cómo nos íbamos a organizar, qué haríamos durante la visita y las diferentes actividades. Cuando se hizo de noche, a la oscuridad de la luna, tuvimos que resolver distintas preguntas en una yincana. A mí especialmente me dio mucho miedo… ¡Es que soy muy miedica!

El segundo día, el grupo 3 (el grupo de 6°) hicimos un recorrido superbonito por la zona, nos enseñaron un río, un antiguo puente, un terreno lleno de hierba y hasta un árbol de los deseos. Subimos una pequeña colina, vimos otra granja y un montón de cosas interesantes. Mientras tanto, los otros grupos hacían otras actividades.

Por la tarde, recogimos muchos tipos de plantas aromáticas para hacer ambientadores con ellas. Cada uno podía hacer el ambientador con lo que más le gustara. También nos montamos en la tirolina, aunque hubo unos pequeños problemillas. Como nos dejaban tiempo libre, algunos y algunas de mis comañeros fueron conmigo al “Bosque mágico”. Era un pequeño prado que parecía sacado de un cuento de hadas… Entonces, ¡zas! Una de mis amigas dijo haber visto un hada. Todos pensamos que estaba loca. Hablábamos de lo chulo que era ese lugar, nos revoleábamos por el suelo, encontrábamos cosas ” extrañas” y nos lo pasábamos muy bien. Por la noche dieron una fiesta y pusieron mucha música, uno de los monitores compuso una canción que estaba muy divertida.

Día 3. Ese mismo día nos íbamos del campamento a las cinco y media de la tarde. El último día la clase de 6° montamos a caballo por la mañana y vimos a todos los animales que había en la granja. Por la tarde hicimos unas magdalenas riquísimas, que nos comimos calentitas. En la hora libre, volvimos al “Bosque mágico” y esta vez fui yo la que vi un hada. Nos adentramos entre los árboles y en una parte del “bosque” nos encontramos el pom pom que tenía Campanilla en uno de sus zapatos. Fue muy divertido, pero a la vez pensábamos que era nuestro último día…

Nos dimos cuenta mientras que explorábamos que todos los monitores y monitoras eran hadas y tenían un poder. Como el del olfato. – Aquí huele a palomitas, no a kikos, shhh… – Dijo una de las monitoras una de las noches. O el poder del enrollamiento, el de la superfuerza, el del canto, el poder de la cocina…

Llegó la hora de irse y… Algunos hasta lloramos porque queríamos volver. ¡Es que nos lo pasamos genial! Fue un fin de semana inolvidable.

Como puedes ver, al llegar nos dieron una charla sobre todo lo que íbamos a hacer.
Como ves, nos dividieron en cuartos.
Todos muy contentos por el campamento.
Nos daban un desayuno increíblemente rico.
Nos encantó la ruta con el monitor al campo.
Estuvimos con diferentes animales dándoles de comer.
También ordeñamos una vaca.
E hicimos bolsas con diferentes olores.
También merendamos todos juntos con un bocadillo de aceite.
Hicimos muchas actividades y nos subimos a un puente colgante.
También creamos nuestras propias magdalenas.
Y completamos las actividades por el campamento.
Nos montamos a caballo con supervisión de un adulto
También cogimos a unos pequeños conejos.
Y aprendimos los nombres de diferentes flores que hay.
Ellos también fueron de ruta. Se lo pasaron también muy bien.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies